
Invierno de 1974: Ocaña baja a Cantillana para ver a su familia. Le acompaña Adolfo Fernández-Punsola, un joven cántabro al que ha conocido hace poco más de un año en Barcelona. Estas fotografías, que se tomaron el uno al otro, inmortalizan ese viaje y una buena amistad que duraría 10 años.





(Ocaña fotografiado por Adolfo Fernández-Punsola)








ARTÍCULOS RELACIONADOS:
> OCAÑA Y LOS DEL NORTE





1 COMENTARIOS:
se parece al pueblo de mi madre. A ver si hacemos un tour por los pueblos de casitas blancas y mujeres de negro
Publicar un comentario en la entrada